José Aja

Jose Aja copia
Reinosa, España, 1966.

Artista y profesor de Pintura en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, es Doctor en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Estética y Teoría de las Artes por la Universidad Autónoma de Madrid. Se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona en 1989 en la especialidad de pintura, donde tuvo como profesores a Ferran García Sevilla y Xavier Grau. En 1995 obtuvo la Beca de Artes Plásticas de la Fundación Botín y al año siguiente expuso en el Espai 13 de la Fundación Miró de Barcelona, dentro del ciclo Pandemonium. Realiza sus primeras exposiciones con la galería Siboney de Santander y la galería Ferran Cano de Barcelona y Palma de Mallorca, con la que participa en varias ediciones de ARCO y otras ferias en el extranjero (ArtBasel, ArtChicago, FIAC y ArtFrankfurt); Entre sus exposiciones individuales se pueden destacar: Pinturas en la galería Ferran Cano, Barcelona (1994), Línea de ballena en la galería Siboney, Santander (1996), Con la mano del campo sobre mi hombro en Ferran Cano, Barcelona y Palma de Mallorca (1998), El Puente de la Visión en el Museo de Bellas Artes de Santander (2001), Itinerarios en la Academia de España y el Instituto Cervantes, Roma (2003), Huéspedes en Cruce Arte y Pensamiento, Madrid (2004), No se puede mirar en Sala Robayera de Miengo (2008), [quien más rendido] en la X Bienal de la Habana (2009) y Tumba de sueño en la galería Guillermina Caicoya, Oviedo (2009). Recientemente ha expuesto en el CAC de Málaga y en la galería Fernando Pradilla de Madrid dentro de la exposición colectiva Éros c’est la vie (2015).

La pintura de José Aja es un esfuerzo por convertir lo visto en otro tipo de experiencia. “Las cosas del mundo –advierte – son nuestras propias cosas, así que cuando las pintamos, lo debemos hacer como si nos pintáramos a nosotros mismos”. Su práctica de la apropiación se aparta, conscientemente, de las posiciones que se desarrollaron en los años ochenta y que supusieron una definición de lo posmoderno. Teniendo en cuenta que la descripción entendida en la situación contemporánea supone un copiar lo que ya está copiado, una travesía entre los simulacros y la vertiginosa expansión de una cartografía fotográfica del mundo, en ese impulso de “captar el momento”. Lo cotidiano e incluso lo mortecino se mezcla con la catástrofe filtrada por los medios, esto es, con la muerte por control remoto. José Aja se enfrenta en su pintura a una realidad hostil, dando lugar a lo siniestro cuando se desvanecen los límites entre fantasía y realidad. Los disparates goyescos guardan cierta relación con la idea de lo sublime burkeano que tiene que ver con lo que difícilmente puede ser dominado: el terror, el miedo, lo grandioso, la infinitud. Puede que sea la pintura misma ese último refugio del mito estético de la individualidad, una herramienta válida para deconstruir o, mejor, desmantelar las ilusiones del presente.

Su obra forma parte de las siguientes colecciones: Colección Testimoni, La Caixa; Colección Norte, Gobierno de Cantabria; Colección de pintura de la UNED; Museo de Bellas Artes de Santander (MAS); Ministerio de Industria, Madrid; Colección CajaCantabria; Centro Botín, Santander; Colección Olor Visual, Ernesto Ventós, Barcelona; Colección Robayera, Miengo; Palau Solleric, Palma de Mallorca; Palacio del Marqués de Albaicín, Noja; Embajada de España, La Habana; Luciano Benetton Collection; CAC Málaga.