Isidoro Valcárcel Medina

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Murcia, 1937

Isidoro Valcárcel Medina es considerado uno de los pioneros del arte conceptual en España, su obra se caracteriza por la rebeldía y la proposición de hechos sociales que trastocan el devenir cotidiano, de manera que su arte se relaciona más con las situaciones y la realidad que con la producción de objetos. En varias ocasiones el relato supera a la obra o constituye la obra misma, teniendo como resultado una ausencia de materialidad o archivo en varias de sus acciones. Así, elementos como el juego, el desplazamiento o el azar son constantes en su carrera. Es merecedor del Premio Velázquez de Artes Plásticas en el 2015 y Premio Nacional de las Artes Plásticas en 2007.

Su formación incluye estudios de Arquitectura y Bellas Artes en Madrid. Su trayectoria comienza en la pintura primero desde el informalismo y luego desde presupuestos afines al arte constructivo. Posteriormente, acomete la intervención de grandes dimensiones en el espacio urbano, con sus Estructuras tubulares, creación específica para los Encuentros de Pamplona de 1972, donde también se presentó su filme La celosía. A partir de entonces, Valcárcel inicia un ciclo de obras orientadas a los diversos movimientos y espacios urbanos, con obras fotográficas y registros sonoros y también al arte sociológico, sirviéndose de encuestas, anuncios públicos, fotografías anónimas, exámenes colectivos, diccionarios o grabaciones telefónicas. Son famosas la Torre que diseña para Suicidas, la Casa del Paro, el Castillo Expugnable y otros proyectos no viables de sus Arquitecturas Prematuras; su libro de Historias fuera de la Historia bajo el título 2000 d. de J.C. y su Diccionario de la gente recopilado a pie de calle en Sao Paulo. A finales de la década de los setenta su obra gira hacia la intervención poética y la acción postal. Su trabajo se encuentra presente en retrospectivas y en exposiciones en el Museo Reina Sofía, la Fundación Tapiés o el MACBA, Valcárcel Medina se precia de jamás haber vendido una obra de arte y, crítico con el devenir del arte contemporáneo, asegura que “hoy es más difícil escapar del dinero que de la Policía”.